EL DERECHO EDUCATIVO EN LA FORMACION DEL “SER”

20 agosto 2019

Esta ocurriendo el gran cambio de paradigma en la educación.

Sin embargo, el sistema educativo pergeñado en el siglo XIX, ha cambiado de forma, pero en el fondo sigue igual.

Una educación que nunca pregunta a sus alumnos por su verdadera identidad, que le gusta o que le interesa; que les enseña a los educandos a creer que son lo que tienen, lo que logren conseguir, que examina a todos por igual, partiendo de la premisa que todos son iguales.

Donde a los niños que no obtienen buena nota se le diagnostica: “síndrome de falta de atención o de falta de concentración”, y se lo médica.

Tenemos que comprender, que, en la actualidad, estamos dejando atrás el modelo de educación prusiana de la era industrial y estamos pasando a la era del conocimiento. Por lo tanto, estamos pasando de una educación orientada al tener, retener y acumular, a una educación orientada a la formación del “SER”.

Este cambio lo realizaremos cada uno de nosotros, porque nosotros tenemos que cambiar, cuando cambiemos, todo cambiará.

La escuela de hoy esta caracterizada por llenar el vacío interior con cosas que viene de afuera, y que te desconectan del “SER”, dando como resultado que inconscientemente desarrollamos el “EGO”.

Lo que crees es lo que creas, lo que resiste persiste y lo que aceptas se transforma.

La principal zona de comodidad es nuestros sistemas de creencias. Al resistirnos cuestionar nuestros sistemas de creencias por miedo al cambio, tenemos miedo a la libertad, a asumir nuestras responsabilidades.

En esta nueva era del conocimiento, tenemos que iniciar el viaje del autoconocimiento, cuestionando esta mente tan esclava, tan víctima, que nos formaron en la era anterior. Para empezar a vaciarse, a desaprender lo que nos impusieron como doctrina, ideología y creencias; para tener una nueva mentalidad, una nueva escuela.

La educación es un proceso integral de autoconocimiento y desarrollo espiritual.

Por eso es necesario iniciar hoy la transformación, sin perdida de tiempo, comenzar ahora la formación del “SER” mediante un proceso de autoconocimiento interior, y acompañar a los niños y adolescentes para que desarrollen individualmente su “SER”.

El Derecho Educativo propone que las normas y legislaciones a dictarse en el futuro, formen alumnos que no estén preparados para superar pruebas, sino para vivir la vida.


EL DERECHO EDUCATIVO Y UNA NUEVA DIMENSION EMOCIONAL Y ESPIRITUAL.

8 agosto 2019

La escuela actual es incapaz de captar los talentos de los niños, porque al preocuparse tan solo de lo cognitivo “nadie está mirando”, nadie está atento a las posibilidades creativas, a las habilidades no cognitivas de los alumnos.

La educación emocional y espiritual es una innovación educativa que pretende dar respuesta a las necesidades psicosociales del individuo que no se atienden de la manera correcta en las materias académicas ordinarias.

La fundamentación de este concepto se basa en nuevas investigaciones de la neurociencia, la psicología, materias auxiliares del Derecho Educativo.

El Derecho Educativo entiende que se debe construir un proceso educativo, continuo y permanente, que pretenda potenciar el desarrollo de las competencias espirituales y emocionales como elementos esenciales del desarrollo integral de los educandos, con el objeto de capacitarles para la vida.

Si conseguimos que los alumnos encuentren aquello que les motiva, serán capaces de cualquier cosa 

¿Por qué hay que cambiar el paradigma educativo? Porque, según José Antonio Marina, educar es ayudar a los niños a descubrir posibilidades, y la educación actual no lo hace.

Porque el objetivo de la educación es conducir las potencialidades de los alumnos a buen puerto. 

Es evidente que existe una desconexión emocional de los alumnos con el sistema.

Descubrir, identificar y regular las emociones es una forma de educar a las personas para que se descubran a sí mismo y acaben convirtiéndose en individuos únicos preparados para afrontar los retos de la vida y transformar la sociedad.

Para conseguir todo esto, los docentes (los educadores en general) tenemos que ser conscientes de que no somos expertos en enseñar a los alumnos.  Debemos tener claro que el futuro de la educación es la colaboración.

Compartir, emprender, emocionar, comunicar, son los verbos de la educación que viene.

Cambiar el paradigma educativo está en nuestras manos; si todos empujamos en la misma dirección, una nueva educación es posible.

El Derecho Educativo entiende que el futuro pertenece a quien se prepara para él.