EL DERECHO EDUCATIVO EN LOS PARADIGMAS DE LOS SISTEMAS DE CREENCIAS

2 septiembre 2019

Actualmente la crisis de credibilidad e integridad, esta deshaciendo el tejido mismo de todos los niveles de la sociedad.

Existen dos tipos de personas en el mundo: las creyentes y los escépticos. Para los escépticos, todo es falso hasta que se demuestre que es verdad, para los creyentes todo aquello que se diga de buena fe, puede ser verdad, a menos que se pruebe lo contrario. 

Debemos tomar consciencia, especialmente los educadores, de que no vemos al mundo tal cual es, sino como yo creo que es.

Las reacciones emocionales están determinadas personalmente por nuestros pensamientos internos y nuestros sistemas de creencias.

Como seres humanos somos libres, cuando tomamos una decisión, las tomamos desde la conciencia, decidimos desde una libertad interna.

El niño que comienza el sistema escolar, tiene incorporado los sistemas de creencias que le inculcaron sus padres o tutores y la sociedad hasta ese momento, y somos nosotros como educadores lo que incrustamos en el educando nuestros sistemas de creencias.

El primer septenio de un niño es un momento trascendente en su vida, ya que allí adquiere mucha información, y realmente son condicionamientos que van recibiendo, desde la educación de los padres, desde la educación de la escuela en las diferentes etapas formativas.

El sistema educativo atrapa al niño con sus creencias y los condiciona con sus cargas.

La educación de hoy debe tener en cuenta que la mente del ser humano es dualista y de esta manera establece procesos mentales separatistas, basados en posicionamientos arbitrarios e hipotéticos que no tienen realidad intrínseca.

Gautama Buda dijo: “No creas en algo porque lo dice la tradición.

Ni siquiera porque muchas generaciones hayan creído en ello durante siglos.

No crean en algo porque muchos lo crean, o finjan que lo creen.

No crean en algo porque lo hayan creído los sabios de otras épocas.

No crean a ningún otro ser humano.

Crean únicamente en lo que Ustedes hayan reflexionado, experimentado, verificado y aceptado, después de someterlo al dictamen del discernimiento y a la voz de la conciencia.”

El sistema de creencias nos atrapa con emociones que no somos conscientes, cuando mas creencias tengas, menos capacidad tendrás de vivir realmente las experiencias.

Cuando estamos muy cargados de creencias, el momento presente lo perdemos por completo, pasa desapercibido.

Por ello el Derecho Educativo propone que en las escuelas se enseñe a los alumnos que deben soltar estas creencias incorporadas, soltar todas esas ideas extremas que le han enseñado, que aprendan a vivir libremente.

Que nuestros educandos aprendan a integrar las dos polaridades, a saber, que lo que vale es el camino del medio, que cuando seamos capaces de integrar los opuestos, que son iguales en naturaleza y se complementan, ya que un extremo no puede vivir sin el otro.

Lo que resistes persiste, integrado desaparece.

Por todo lo analizado en este documento es que el Derecho Educativo quiere hacer tomar conciencia que la educación actual está basada en sistemas de creencias que han perdido vigencia, y que ha comenzado una nueva era del conocimiento humano, que ha generado el descubrimiento de una enorme cantidad de información crucial y significativa, de gran importancia para incorporar a la educación.